Es una técnica automática para la extracción de analitos de muestras sólidas y semisólidas con disolventes líquidos, ya sean orgánicos o acuosos. La extracción con dichos disolventes se lleva a cabo a elevadas temperaturas y presiones, para incrementar la velocidad y eficiencia en el proceso de extracción.
Este sistema proporciona una extracción automatizada y rápida de los analitos de interés, en un amplio rango de muestras sólidas y semisólidas. Destacan las aplicaciones en el campo medioambiental, de polímeros, fármacos y alimentos.
Exractor acelerado con disolventes, modelo «ASE 200».